jueves, 1 de junio de 2017

Maximiliano de Habsburgo, Emperador de México



Maximiliano de Habsburgo. Winterhalter



Era el 6 de julio de 1832 cuando nacía en el palacio de Schönbrunn en Viena el segundo de los hijos de los Archiduques Francisco Carlos de Habsburgo y Sofía Wittelsbach. Maximiliano era un niño rubio, guapo, comunicativo y alegre y se convirtió en el favorito de su madre y de su hermano mayor, Francisco José, el futuro Emperador de Austria.

Como era costumbre en la Corte austriaca su educación, a cuyo cargo estaba el conde Enrique de Bombelles, fue rigurosa, muy completa y severa. Sentía una inclinación especial por todo lo cultural : el arte, la historia y la literatura eran sus asignaturas favoritas.

Desde los 18 años pasó a servir a la Armada de Austria. En 1852 el buque en el que servía hace una parada en Portugal y allí conoce a la princesa María Amalia, hija del Emperador Pedro I de Portugal. Ambos se enamoran y se prometen en matrimonio aunque en aquel momento todavía no se hace oficial el compromiso. La felicidad de Maximiliano duraría muy poco puesto que Amalia moriría en febrero de 1853 víctima de la tuberculosis. Fue un duro golpe para el Archiduque del que tardaría en recuperarse puesto que Maria Amalia había sido el amor de su vida.

Durante los tres siguientes años se dedico a cumplir con su trabajo en la Armada de la que ya era contralmirante, y por lo tanto a viajar por medio mundo. Pasado ese periodo se consideró que era momento de que tomara esposa y se empezaron a barajar posibles candidatas.

A sus 24 años Maximiliano era un hombre guapo, alto, elegante y de buenos modales, en definitiva un perfecto caballero. Es a esa edad cuando conoce a Carlota de Bélgica, ocho años menor que él y que quedó absolutamente impresionada por el Archiduque. No le ocurre lo mismo a Maximiliano que sigue soñando con su amor perdido.


Carlota de Bélgica. Winterhalter


No le quedó más remedio a Maximiliano que sucumbir a los deseos de la princesa belga,tanto el padre de ésta, el Rey Leopoldo I - dispuesto siempre a satisfacer a su hija - como la Reina Victoria de Inglaterra y su propio hermano Francisco José, consideraron que éste era un matrimonio conveniente, dada la inmensa fortuna de la joven.

Contrajeron matrimonio en Bruselas. el 27 de julio de 1857 y Francisco José de Austria, cediendo a las presiones de Leopoldo I, nombró a Maximiliano Virrey de Venecia y la Lombardía y en Italia vivieron los siguientes años. Carlota, tenía una gran cultura y, tal vez, por haber estudiado junto a sus hermanos, daba la impresión de que había sido educada para gobernar. Se convirtió en la asesora de su marido en todos los temas políticos y como éste tenía una gran facilidad para empatizar con la gente la pareja fue muy popular.

Maximiliano nunca fue un hombre de buena salud, desde muy joven eran frecuentes en él las cefaleas, los dolores de estomago, los resfriados, las anginas y es posible que esa fuera la razón por la que no le gustaba trasnochar y por la que daba largos paseos al aire libre. De naturaleza nerviosa, solía encerrarse en su habitación cuando tenía algún conflicto evitando cualquier contacto con el mundo exterior.

En 1859 el Piamonte y Francia declaran la guerra a Austria y ésta pierde el control del norte de Italia. Maximiliano y Carlota se refugian en Trieste donde años antes el Archiduque había hecho construir el Castillo de Miramar. Maximiliano era feliz allí, estaba frente al mar - una de sus pasiones - y podía dedicar su tiempo a sus aficiones. No ocurría lo mismo con su esposa que languidecía de aburrimiento sin que el " dolce far niente " le causara otra cosa que un cuadro depresivo.

Mientras la vida de los Archiduques transcurría plácidamente en Trieste en México la Guerra de la Reforma había dejado al país arruinado y endeudado con Francia, Inglaterra y España. En octubre de 1861 las tropas de los tres países llegan a México. España e Inglaterra firman un tratado con el gobierno liberal de Juárez y se retiran pero Francia permanece, dispuesta a crear en México un Estado satélite de Francia.
Después de la derrota de los republicanos se acordó volver al sistema monárquico y constituir el Segundo Imperio Mexicano. Tras varias deliberaciones el partido conservador ofrecería el Imperio a Maximiliano de Habsburgo.

Castillo de Miramar

Carlota se entusiasmó con la idea de gobernar un imperio, no tanto Maximiliano que se encontraba feliz en su retiro. La presión que sus familiares y su esposa ejercieron sobre él no le permitirá otra cosa más que la aceptación de la propuesta. Previamente a ello renunciaría a sus derechos dinásticos a la Corona Austriaca.

 Desembarcaron en Veracruz en mayo de 1864 y fijaron su residencia en el castillo de Chapultepec. Y desde ese momento empiezan a preocuparse por ser unos buenos gobernantes, pero la situación en Mexico era caótica. El nuevo Emperador recorría las ciudades y pueblos de su Estado en un intento de conocer sus problemas y familiarizarse con ellos, dejando a Carlota como regente durante sus ausencias. De temperamento liberal, Maximiliano se esforzaba en gobernar para todos los mexicanos y mejorar las condiciones de un país que se encontraba en bancarrota pero sólo conseguiría el descontento de todos. Los liberales, que además eran republicanos, se oponían a un gobierno monárquico y los conservadores consideraban que la política del Emperador era demasiado liberal. Tampoco los franceses estaban contentos porque entendían que sus intereses no estaban siendo suficientemente defendidos.

Carlota y Maximiliano dormían en habitaciones separadas y no parece que entre ellos existiera una relación marital. Para explicar ésta situación se dispararon los rumores. Se dijo que Maximiliano era impotente y sifilítico pero nada de ello ha podido ser probado. Ni los doctores austriacos Semeleder, Jilek, Bohuslavek, ni el doctor Samuel Basch, que siempre le acompañó, ni siquiera el medico mexicano Rafael Lucio - que había entrado al servicio del Emperador ante la inexperiencia de los médicos austriacos para tratarle unas fiebres intermitentes - han confirmado estos rumores, es más, nunca han hecho alusión a ellos.

La razón de que una pareja joven, que parece amarse, esté unida tan sólo por lazos platónicos - y más si se tiene en cuenta que todo Imperio necesita un heredero - resulta un misterio que no ha podido ser esclarecido. Su propio secretario Jose Luis Blasio relata su asombro cuando en un viaje a Puebla le muestra a Maximiliano el dormitorio que había sido preparado para él y la Emperatriz y Maximiliano, sin disimular su enojo, ordena le sea preparado un dormitorio alejado del de su esposa.



Maximiliano I de México. Winterhalter. 1864

La situación de los nuevos emperadores mexicanos era cada vez más difícil, puesto que los partidarios de Benito Juarez luchaban por ocupar cualquier parte del territorio y el ejercito francés era incapaz de controlar la totalidad del Estado. Un hecho exterior acabó de desestabilizar el poco equilibrio de la Monarquía. En 1865 había terminado la Guerra de Secesión de los Estados Unidos y su nuevo gobierno - a quien parece ser que no convenía tener en el continente americano una monarquía enraizada en Europa - decide apoyar a Benito Juárez.

La injerencia de Estados Unidos y el hecho de que Francia se encontrara en pleno conflicto con Prusia llevan a Napoleón III a retirar sus tropas de México dejando a Maximiliano en la más absoluta soledad. Ante esta situación Maximiliano se plantea abdicar pero Carlota no quiere ni oír hablar de semejante renuncia y decide viajar a Europa para recabar ayuda. Partirá hacia el viejo continente en de septiembre de 1866 y ese será el último día que verá a su marido.

El ejercito de Benito Juárez avanzaba hacia la ciudad de México, Maximiliano y sus colaboradores más leales deciden partir hacia Querétaro. El 13 de febrero de 1867 sale del Palacio Imperial.

Tardaría seis días en llegar a Querétaro y una vez allí establecería su cuartel general el el convento de la Cruz. Durante meses el ejercito de Juárez los mantendría sitiados hasta que el 15 de mayo Maximiliano, junto a sus generales Miguel Miramón y Tomás Mejía, caería prisionero. Los tres serían juzgados por un tribunal militar y condenados a muerte. Todas las monarquías europeas abogarían ante Benito Juárez solicitando la conmutación de la pena. Todos los esfuerzos serían en vano.

El 19 de junio de 1867, en el Cerro de Las Campanas y junto a Miramón y Mejía, Maximiliano de Habsburgo sería fusilado.

El efímero Emperador murió con un " Viva México" en los labios. Su cadáver fue repatriado y recibió sepultura en la Cripta Imperial de la Iglesia de Los Capuchinos de Viena.

69 comentarios:

  1. Muchos personajes ilustres de la historia nacen en el momento equivocado, se relacionan con las personas equivocadas o se ven obligados a tomar decisiones equivocadas. Maximiliano pudo ser uno de ellos. Le costó caro.
    Un abrazo, Ambar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Maximiliano fue uno de ellos, no te quepa duda.
      Besos

      Eliminar
  2. La verdad es que es una historia digna de una novela decimononica, lo triste es la parte de ser títere de las aspiraciones de otros. Un trágico final el de Maximiliano y el de Carlota también. Un abrazo Ambar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Se han escrito novelas y se han realizado películas. Como tu dices es una historia con muchos tintes dramáticos.
      Besos

      Eliminar
  3. Pobre Maximiliano, él que amaba las letras, la cultura y la vida tranquila, le cae en suerte un imperio pobre, aún así parece que intenta gobernar con objetividad y buen juicio y tampoco es comprendido. Lo peor fue morir fusilado y solo, pero la historia tampoco guarda mal recuerdo de su memoria, así lo entiendo yo después de leer tu estupendo relato.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amaba todo aquello que no pudo tener. Era un Archiduque y ese fue el precio.
      Besos

      Eliminar
  4. Conocía algo la historia del IIdo Emperador mexicano. Iturbide fue el primero. UNa vida que no quiso para él, pero que le toco vivirla.

    Muy interesante.

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Imaginaba que no te sería ajena esta historia.
      Besos Manuel

      Eliminar
  5. Qué interesantes cuentas estas vidas, pero qué poco envidiables resultan.
    Besos.

    ResponderEliminar
  6. Interesting. It was a pleasure to read. Thanks for your wonderful blog.

    ResponderEliminar
  7. Ámbar:
    Me gustaría que me enviaras a "quijano53@hotmail.com" un dirección de correo electrónico tuya, para comentarte una cosa.
    Gracias.

    ResponderEliminar
  8. Siempre muy motivadores relatos históricos, Ambar. Esta vez leí dos veces muy interesante algo había leído sobre Maximiliano y su reinado en México. Realmente su vida en ese país fue muy caótica, aún trayendo ya un sin número de problemas entre ellos los personales que atañían a sus deseos de una vida más llevadera como rey, lo que nunca consiguió por esa alta presión que todos estos monarcas jóvenes fueron sometidos en honor a mantener el ideario de sus coronas reales
    Muy bien este excelente relato
    Abrazo Ambar

    ResponderEliminar
  9. Maximiliano acabó siendo una marioneta en otras manos y el resultado fue coronarse emperador de un país que no era monárquico. Las injerencias de países europeos en México le llevaron a tomar una decisión que mejor no haberla tomado.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El emperador Francisco José y la famosa Sisi animaron a Maximiliano a aceptar el trono de México. Debió ser duro darse cuenta del error.
      Besos

      Eliminar
  10. Lamentable la vida de Maximiliano y de Carlota, vidas dirigidas desde Europa y que cuando ya no les fueron de utilidad a las potencias fueron abandonados a su suerte, a su mala suerte, diría yo...

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Francia los dejo tirados y la gente de México no parece que desearan un emperador europeo.
      Saludos dissident

      Eliminar
    2. Olvidé decirte que en el año 2009 publiqué una entrada en mi blog sobre el Segundo imperio de México. Te dejo el enlace por si tienes curiosisdad.

      http://dissortat.blogspot.com.es/2009/05/el-segundo-imperio-de-mexico-y.html

      Saludos.

      Eliminar
    3. Te he dejado un comentario en tu entrada.
      Saludos y gracias

      Eliminar
  11. Tu entrada de hoy me ha interesado mucho, pues bien sabes lo que he visitado de Méjico y los lugares relacionados con Maximiliano.
    Lo cierto que estuvo cogido por malos contextos economicos y politicos, pues a mi parecer hubiese podido ser un buen Emperador.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que con tus conocimientos sobre México podrías haber aportado muchos datos en esta entrada.
      Besos

      Eliminar
  12. Un triste final para un hombre con sus luces y sombras. La vida de los reyes, siempre sometida a las necesidades de la corona.
    Me ha encantado conocer su historia, pues apenas conocía nada de él.
    Gracias.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El final fue triste y más triste si pensamos que no era su deseo coronarse emperador.
      Besos

      Eliminar
  13. Tristes vidas la de los reyes. Manejadas, trituradas por intereses políticos. Una vez más me marcho admirada por tu trabajo. Un abrazo grande

    ResponderEliminar
  14. Siempre me hago la pregunta de ¿por qué la vida en la realeza ha sido tan trágica, triste, desafortunada, es normal cuando se antepone el dinero y los intereses de estado etc....a los sentimientos personales. Maximiliano fue una victima de todo ello.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hasta hace muy poco la realeza no daba prioridad a los sentimientos.
      Besos

      Eliminar
  15. un placer leer tu post, me has hecho descubrir nuevos datos sobre la monarquía.
    saludos

    ResponderEliminar
  16. Tengo Viena pendiente y me gustaría conocer todos estos palacios que han dado a luz a grandes personajes. Quién le iba a decir que cruzaría el charco para semejante aventura y encontrar una muerte tan injusta. Al final, intentar gobernar al gusto de todos es imposible y nadie te defiende cuando lo necesitas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No te pierdas Viena, es una ciudad extraordinaria. Los cafés, la oferta cultural, su arquitectura, su historia. Yo he estado cuatro veces y espero volver.
      Un abrazo

      Eliminar
  17. Interesante la vida de este Monarca y lo difícil que le fue ser un regente y contentar a todos. Desconocía su vida y todos los avatares que tuvo que pasar para que luego fuera fusilado vilmente.
    Muy bien narrado, da gusto leer estas cosas. Gracias por compartir.
    Besos Ambar.
    Puri

    ResponderEliminar
  18. Triste vida y un final cruel.

    Muy interesantes todos los datos históricos que aportas.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  19. Un relato muy interesante, como siempre, Ambar! Que vida tan triste, en absoluto envidiable, y todo para luego acabar tan trágicamente.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Su vida desde luego no fue envidiable y su final mucho menos. Besos

      Eliminar
  20. Más le hubiera valido haberse quedado en Europa. triste final para un gobernante incomprendido.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso hubiera querido él quedarse en iItalia. Besos

      Eliminar
  21. Es un placer descubrir la historia de la mano de esas historias que nos cuentan, pobres la mayoría fueron muy infelices.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  22. Si mal acabó el emperador, abandonado a su suerte por los franceses, el de Carlota, no fue mucho mejos: la locura.
    Me he acordado de la película Veracruz. Una pasatiempo muy entretenido sobre aquellos tiempos.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No he visto esa película, pero si tengo la oportunidad, la veré sin duda. Gracias dlt

      Eliminar
  23. Cuando se debe gobernar por causas de otros...sin dudas todo termina mal
    Los intereses de todo tipo han sido con los años lo que domina a este mundo sin considerar el sufrimiento que deja a su paso.

    No se si hoy algunas de estas cosas son mas crueles que antes.

    Gracias

    ResponderEliminar
  24. Cuando se debe gobernar por causas de otros...sin dudas todo termina mal
    Los intereses de todo tipo han sido con los años lo que domina a este mundo sin considerar el sufrimiento que deja a su paso.

    No se si hoy algunas de estas cosas son mas crueles que antes.

    Gracias

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. todo oficio, incluido el de reinar, requiere dedicación y la pasión de estar realizando lo que realmente te gusta. No fue el caso de Maximiliano.
      Gracias a ti

      Eliminar
  25. Excelente reseña biográfica. Felicidades Ambar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias.Viniendo de un escritor esas palabras son realmente halagadoras.

      Eliminar
  26. Se ve desde fuera todo tan bonito! pero cuando te adentras en las historias ves la cruda realidad. Pobre hombre!
    Como siempre un relato que engancha gracias a su narradora de principio a fin. Un abrazo
    Carmen

    ResponderEliminar
  27. Me ha gustado mucho como relatas la vida de Maximiliano.Un hombre que no encajaba en su mundo y que, a pesar de su buena voluntad no fue aceptado por nadie.Trájico final.
    Gracias por compartir-
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  28. Trajico final para un hombre de estado. Me encantó leer esta apasionante historia de reyes. Desde fuera se les ve muy bien pero yo, no me cambiaria por ningun rey ni reina.
    Un bneso.

    ResponderEliminar
  29. Leí un libro hace tiempo que me entusiasmó sobre este tema. Es del mexicano FERNANDO DEL PASO, NOTICIAS DEL IMPERIO. Saludos y un abrazo. Tenía cerrado el blog pero volví.

    ResponderEliminar
  30. Es una historia súper dramática, cuando por mucho que te esfuerces no encajaba en el mundo, siempre te vas a sentir derrotado. Esta gente de la nobleza todos termina de mala manera, no se si por sus actitud, o por la gente que les rodea.
    Ambar, besos.

    ResponderEliminar
  31. Una vida muy intensa, a la que no le falta un detalle, matrimonio de conveniencia, salto del charco, intervención de los EE.UU., fusilamiento con un ¿Viva México!... ¿quien da más?.
    Gracias, y un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  32. Fue a vivir y gobernar un país que no le correspondía ...,
    Saludos

    ResponderEliminar
  33. Gracias por estas entradas tan interesantes un abrazo

    ResponderEliminar
  34. Gracias por estas entradas tan interesantes un abrazo

    ResponderEliminar
  35. Gracias por aproximación otra figura histórica, que terminó trágicamente su vida. Información interesante y aplaudido por ello. Saludos.

    ResponderEliminar
  36. Una vida trágica, a pesar de poder tenerlo todo a priori, por perder lo único que en realidad le importaba.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  37. Te prometo que no soy así de tocanarices pero estaba leyendo el post y me he dado cuenta que hay una fecha que es incorrecta a no ser que haya resucitado (como Cristiano Ronaldo, que estaba muerto hace dos años y mira...).

    El párrafo es este:

    "En 1959 el Piamonte y Francia declaran la guerra a Austria y ésta pierde el control del norte de Italia. Maximiliano y Carlota se refugian en Trieste donde años antes el Archiduque había hecho construir el Castillo de Miramar. Maximiliano era feliz allí, estaba frente al mar - una de sus pasiones - y podía dedicar su tiempo a sus aficiones. No ocurría lo mismo con su esposa que languidecía de aburrimiento sin que el " dolce far niente " le causara otra cosa que un cuadro depresivo."

    Hala, la primera en la frente.

    Saludos azulgranas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pulsé el 9 en lugar del 8, es un error perdonable ¿no?.Propio de gente algo precipitada como yo
      Oye, va a ser que eso de ser azulgrana marca carácter y no quiero decir con esto que seas un tocanarices.
      Gracias por pasar, es un placer que lo hayas hecho. Yo también pasé por tu blog pero, a pesar de buscarlo, no encontré ningún gazapo y si una preciosa entrada.
      Un abrazo

      Eliminar
    2. Claro que es un error perdonable y también SUBSANABLE.

      :)

      Eliminar
  38. se tiene todo y falta lo esencial. Vidas trágicas

    ResponderEliminar
  39. ¡Hola! No había tenido tiempo de ponerme a fondo con tu blog y ya con la primera lectura me has fascinado. Me encanta esta historia, no la conocía a fondo y desde luego creo que Maximiliano nació en el lugar y momento equivocado. Qué intriga que entre el matrimonio no hubiese más relación que la platónica.
    Besos.

    ResponderEliminar
  40. Cuantas historias de vida fuertes guarda la historia de nuestra America. Dignas de una novela. Saludos y felicitaciones por tu narración.

    mariarosa

    ResponderEliminar