martes, 14 de mayo de 2013

Carlos Príncipe de Viana






Carlos  Príncipe de Viana


 En Peñafiel el 29 de mayo de 1421 nace Carlos de Trastamara y Evreux, hijo de Blanca futura reina de Navarra y de Juan, príncipe de Aragón y que con el tiempo se convertiría en el rey Juan II.

A los dos años de su nacimiento se traslada a Olite donde su abuelo, el rey Carlos III de Navarra, apodado El Noble, le proporciona una esmerada educación y un Principado, el de Viana, que instituye a favor de su nieto en  Real Carta fechada en Tudela el 20 de enero de 1423.

En la corte de su abuelo en Olite empezaba a soplar la brisa del próximo renacimiento y Carlos fue sometido a un programa de educación muy completo, llegó a hablar cinco lenguas, se aficionó a la literatura de tal modo que llego a traducir a Aristóteles  y  también a escribir ensayos y poemas. Era muy aficionado a la música y tocaba el arpa y la vihuela,  también amaba la pintura  e incluso llegó a pintar. Su educación se completaba con ejercicios físicos de remo, caza y equitación. Los estudios literarios, los ejercicios físicos y los cuidados de su madre hicieron de él un hombre tranquilo y amante de la paz. Le gustaba vestir bien y era frugal en sus comidas. En resumen, un gentilhombre tal y como había deseado su abuelo.

Esta vida de caza, estudios, música, viajes y fiestas se rompió bruscamente. En 1441, cuando Carlos llevaba ya dos años casado con Inés de Cleves, muere su madre, la ya  reina Blanca I de Navarra y la política y la  ambición de su padre lo lanzan a un mundo de intrigas y guerras.

Castillo de Olite


D. Carlos y su padre siempre fueros espíritus contradictorios, uno beligerante, el otro pacífico. Nada tenían en común. D. Juan que había sido rey consorte de Navarra no podía soportar dejar en manos de su hijo un poder que consideraba suyo. D. Juan se casa de nuevo con Juana Enríquez y ésta que era soberbia e intrigante lejos de apaciguar las rencillas entre padre e hijo las fomentará.

D. Juan obligaba al príncipe a gobernar en su nombre a pesar de que éste ya era rey por derecho sucesorio del Reino de Navarra y  el descontento de la nobleza navarra empieza a ser patente. Las continuas provocaciones de D. Juan llevarán a Navarra a la guerra entre los legitimistas  beamonteses, partidarios de D. Carlos y los agramonteses, partidarios de D. Juan, dos bandos que se odian y que lucharán continuamente en una guerra civil que desgastará al Reino. En 1451 y en la batalla de Aibar, Carlos es derrotado y hecho prisionero junto a su Condestable, Luis de Beaumont y otros nobles. D. Carlos permanecerá en prisión durante 20 meses y durante su encierro nacerá en Sos su hermanastro Fernando, hijo de su padre y de su nueva esposa. Años más tarde este niño se convertirá en Fernando el Católico.

En 1453, D. Carlos es puesto en libertad pero no por ello llega la concordia. Navarra es un caos y las luchas continúan.

Escudo de armas del Príncipe de Viana


Cansado de tanta belicosidad que no va con su carácter, D. Carlos decide solucionar el conflicto por vía diplomática y marcha a  Nápoles a la Corte de su tío Alfonso el Magnánimo. Considera D. Carlos que ya que su padre había sido nombrado lugarteniente de Aragón y Cataluña por D. Alfonso mientras éste se encontraba gobernando los Reinos de Nápoles y Sicilia D. Alfonso sería la persona más indicada para mediar en el conflicto.

El Magnánimo lo recibe con cariño  y declara a su sobrino D. Carlos sucesor después de su padre de los reinos de Aragón, Valencia, Mallorca, Cerdeña, Sicilia insular y el Principado de Cataluña. Intenta de este modo acabar con el conflicto sucesorio y escribe a su hermano D. Juan haciendo patente su decisión.

En Junio de 1458 muere D. Alfonso y  D .Juan y su esposa, Juana Enriquez, obtienen lo que siempre desearon, ser reyes de Aragón pero, si D. Juan se había convertido en el rey Juan II de Aragón por derecho sucesorio el mismo derecho asistía a D. Carlos que se convertía en heredero de todos los reinos de su padre y en rey de Navarra por derecho propio. Difícil de soportar para  Dª Juana  que aspiraba a que su hijo Fernando obtuviera esos derechos.

Tras la muerte de su tío, D. Carlos permaneció  en Sicilia algún tiempo viviendo sobre todo en las ciudades de Messina y Palermo. Durante su estancia en Messina retomó sus aficiones literarias escribiendo, traduciendo, haciendo versos y llegando a confraternizar con poetas y literatos de la época en especial con el valenciano Ausias March. Fue un tiempo de paz para su espíritu a pesar de que la situación con su padre continuaba siendo hostil.

En  julio de 1459, D. Carlos decide que no puede permanecer por más tiempo en Sicilia. Su padre ha nombrado a su hermanastro Fernando de 6 años de edad, duque de Mont-Blanc, señor de Ribagorza y señor de Balaguer, títulos que le correspondían a él por acuerdo matrimonial de D. Juan con su madre D. Blanca. Recala en Mallorca desde donde escribirá a su padre una carta llena de sumisión y respeto en la que se compromete a liberar la parte de Navarra que todavía estaba en poder de los beamonteses y a no vivir ni en Navarra ni en Sicilia con tal de que los suyos no fueran oprimidos y conservar la sucesión y la heredad.

En  enero de 1460 se  firma la llamada "concordia de Barcelona" en la que el rey Juan II perdona a su hijo y se compromete a liberar a Luis de Beaumont y al resto de los nobles, prisioneros desde hacía 7 años. D. Carlos, que había permanecido ya siete meses en Mallorca, se embarca hacia Cataluña.

El Príncipe de Viana permanecía viudo desde hacía años y aunque tenía tres hijos ilegítimos y había tenido varios amores no había vuelto a casarse. Cuando a finales de 1460 se entrevista con su padre en Lérida y le comunica su intención de contraer matrimonio con Isabel de Castilla, hermana de Enrique IV y futura Isabel la Cátolica, su padre monta en cólera, lo desarma y lo encierra argumentando supuestas deslealtades y traiciones por  haber tenido acuerdos secretos con Castilla.

Esta inesperada acción alborota  de nuevo a navarros y catalanes que se arman y solicitan la ayuda del rey de Castilla. En febrero de 1461 consiguen la liberación del príncipe. Cuando D. Carlos  entra en Barcelona el recibimiento es apoteósico.

Ya  durante su encierro D. Carlos se siente cada vez más débil. Durante los tres meses que permanece prisionero se le obliga a recorrer distintas prisiones y cuentan los historiadores que hacía tiempo que "le consumían las fiebres". Cuando llega a la prisión de Morella solicita la atención de un médico por sufrir "fuerte dolor en las entrañas".

El 21 de septiembre la fiebre se  hizo crítica, Se ofrecieron votos, se hicieron rogativas públicas y se oficiaron  misas para su salvación. Todo fue inútil.

Príncipe de Viana - Jose Moreno carbonero - Museo del Prado


El 23 de septiembre de 1421 moría D. Carlos, Príncipe de Viana en el Palacio Real de Barcelona. Tenía 40 años. Más de quince mil personas asistieron a las exequias. En 1472 sus restos fueros trasladados al Monasterio de Poblet.

La versión oficial atribuyó la muerte a una  pleuresía. La versión oficiosa, al envenenamiento posiblemente causado por su madrastra para poder trasmitir sin obstáculos a su hijo Fernando los derechos de la Corona de Aragón.

El profesor Reverte Coma, antropólogo forense, realizó un estudio de los restos encontrados en la tumba del Monasterio de Poblet y que, supuestamente, se correspondían con los del Príncipe de Viana. En el estudio se comprobó que la parte superior – cabeza, torax y extremidades superiores- correspondía a un varón de entre 40 y 45 años pero, la parte inferior  pertenecía a una mujer de entre 50 y 60 años. En el examen del tronco y tras su estudio, se comprobó que aparecían huellas de haber sufrido una pleuresía de origen tuberculoso. Es probable que las tumbas fueran violadas a la búsqueda de objetos de valor. Pero, entonces surge la pregunta ¿es el Príncipe de Viana el que esta enterrado allí y cuyos restos se analizaron?.

El gobierno de Navarra solicitó un informe genético de los restos encontrados en Sta María de Nieva en Segovia y atribuidos a Blanca I de Navarra y los de su hijo Carlos Príncipe de Viana encontrados en Poblet al Departamento de Medicina legal de la Universidad de Granada. Este mismo estudio se realizó también por el Departamento de Antropología de la Universidad de Pennsylvania.  Estos estudios del ADN  mitocondrial se dieron  a conocer en 1995 y son concluyentes, no existe  relación materno filial entre ambos restos.

Investigadores de la Universidad de Barcelona y de la Universidad de Granada bajo la dirección de la historiadora Mariona Ibars han realizado un estudio genético de la momia del Poblet y los han comparado con  los realizados a ascendientes y descendientes de origen indudable. El estudio publicado en 2008 demuestra que los restos hallados en el Monasterio de Poblet no pertenecen a D. Carlos, Príncipe de Viana. Tampoco los restos hallados en Sta María de Nieva pertenecen  a Blanca I de Navarra


 Monasterio de  Poblet

¿Dónde esta enterrado Carlos de Trastamara y Evreux?









jueves, 9 de mayo de 2013

María de las Mercedes de Orleáns y Borbón




Mercedes de Orleáns y Borbón - 1874

Nació en Madrid, en el Palacio Real, el 24 de Junio de 1860 y fue Infanta de España y Princesa de Francia desde su nacimiento ya que era hija de Luisa Fernanda, hermana de la reina Isabel II, y de su marido el príncipe D. Antonio de Orleáns, duque de Montpensier e hijo del rey de Francia. 

La infancia de Dª Mercedes transcurrió en Andalucía, entre el palacio de San Telmo en Sevilla y Sanlúcar de Barrameda. La revolución de 1868 que supuso la pérdida del trono para Isabel II implicó también a los Orleáns-Borbón que tuvieron que exiliarse a Francia. Dª Mercedes se instala con su familia en el castillo de Randan muy cerca de Vichy.

Convencida Isabel II que las intrigas de su cuñado el Duque de Montpensier habían precipitado la pérdida de la corona de España deja de tener relación con su hermana y con su marido y tan sólo los buenos oficios de la madre de ambas Dª Mª Cristina de Borbón lograron que en el verano de 1872 ambas hermanas se reconciliasen.

Aprovechando esta nueva situación de armonía familiar los Orleáns-Borbón se apresuraron a invitar a la destronada Isabel II y a su hijo el príncipe Alfonso a pasar unos días en el castillo de Randan. Don Alfonso tiene quince años y su prima Mercedes había cumplido doce seis meses antes puesto que el encuentro ocurre los últimos días de diciembre. Un biógrafo de D.Alfonso dice "acaso el amor surgió instantáneamente, porque unos ojos negros lo miraron con gracia y ternura y una voz con ceceo andaluz le dio la bienvenida". La visita de Isabel II y su hijo durará tan sólo tres días tras los cuales Alfonso regresará a Viena al colegio Theresianum donde se educa y Mercedes continuará con sus clases en el colegio religioso de La Asunción en Auteil.

El retrato popular que se hizo de Dª Mercedes es que era una belleza pero la realidad es distinta. La infanta era una mujer bajita, de cara redondeada, de ojos y cabello negro y nada en sus facciones destacaba por hermoso pero, tenía una gracia y una bondad que resultaban atrayentes y se granjeaba la simpatía de todos cuantos la conocían.

Mercedes de Orleáns y Borbón - Manuel San Gil - Palacio Real

En el año 1873 vuelven a encontrarse en París y se las ingenian para verse en el Bois de Boulogne, eso si, ella acompañada por una dama y él escoltado por su ayudante pero, a pesar de la discreción con la que los primos organizan su encuentro, algo debe llegar a los oídos de Dª Isabel porque rehúsa la invitación que los Montpensier le hacen esas Navidades. 

El verano de 1874 vuelven a verse los dos enamorados a pesar de la vigilancia a los que eran sometidos por parte de Isabel II. Ese mismo año, el 29 de diciembre el príncipe es proclamado Rey de España con el nombre de Alfonso XII y el 14 de enero de 1875 entra triunfalmente en Madrid.

Los Montpensier regresan de nuevo a España y se instalan en el palacio de San Telmo, en Sevilla, ya que, Cánovas no quiere tener al intrigante duque pululando por Madrid. Tiene el Rey 17 años y tres menos Dª Mercedes.

Durante el verano de 1877 D. Alfonso cede el palacio de la Granja a sus tíos los Montpensier para que pasen el estío y para sin duda tener más cercana la presencia de Mercedes. A partir de ese momento los jóvenes no ocultan su noviazgo, un noviazgo que no contaba con el beneplácito de casi nadie si exceptuamos al padre de la novia. Isabel II llega a decir: "contra la muchacha no tengo nada pero no transijo con los Montpensier". Por otra parte, Cánovas del Castillo había proyectado el enlace de D. Alfonso con la princesa Beatriz, hija de la Reina de Inglaterra. Ni siquiera la clase política recibió la noticia con agrado y hubo arduos debates en el Parlamento cuando el Rey solicito, como exigía la constitución, la aprobación del Parlamento para casarse. 

Sin embargo, el pueblo español recibió la noticia con agrado y muestra de ello es la cancioncilla que corría por Madrid 

 Quieren hoy con más delirio
 A su Rey los españoles 
 Pues por amor se ha casado 
 Como se casan los pobres 

La boda se celebró el 23 de enero de 1878 en la Basílica de Atocha y la “luna de miel” la pasaron en El Pardo. A su regreso se instalaron en el Palacio Real que a partir de aquel momento se llenó de gente joven, los propios reyes y las hermanas de Alfonso, las infantas Pilar, Paz y Eulalia. La nueva Reina no era en absoluto protocolaria y le gustaba ocuparse de que todo estuviera en orden para su "querido Alfonso". Junto a sus cuñadas acudía en persona a realizar obras de caridad y justo es reconocer que se ganó con estos actos y con su cercanía a la gente, el cariño de los madrileños.

Boda de Alfonso XII y Mercedes de Orleáns - Palacio de Riofrio -

Pero esta continua felicidad en la que vivían los reyes estaba a punto de romperse. A finales de marzo se inician los primeros síntomas de la enfermedad de la Reina que no fueron claros, nauseas, vómitos, palidez y falta de apetito, todo lo cual es atribuido por el médico de cabecera del Rey el Dr Corral y Oña, marques de San Gregorio a un incipiente embarazo que desencadenó en aborto. Aunque no sabemos la fecha del mismo lo cierto es que el 2 de abril el duque de Montpensier escribe a su yerno: "después de este malparto, toda precaución ha de ser poca". A la Reina se le practicó un legrado.

Dª. Mercedes tras pasar dos semanas recluida en sus habitaciones, inicia de nuevo sus actividades pero continúa sintiendo cansancio y a pesar de que ella minimiza su situación por no alarmar a su “querido Alfonso “ lo cierto es que las actividades de la Semana Santa, donde llega a participar en el lavatorio de pies de doce mujeres pobres, la dejan extenuada. Se decide entonces que lo mejor es un cambio de aires y Dª Mercedes se traslada al Palacio de Aranjuez acompañada por sus cuñadas. El Rey que la visita con frecuencia se siente cada vez más alarmado por la palidez y falta de energía de su esposa pero los médicos atribuyen estos síntomas a un nuevo estado de gravidez de la Reina.

De nuevo en el Palacio Real, Dª Mercedes sigue intentando ocultar la realidad de su estado de salud y acompaña al Rey a los actos oficiales pero su palidez y tristeza no pasan desapercibidos a la gente y en las calles empieza a correr el rumor de que la Reina está gravemente enferma. Sin embargo no será hasta el 18 de junio que La Gaceta de Madrid publica el primer parte médico que viene a decir que además de los síntomas propios del embarazo la Reina sufre altas fiebres. 

El 21 de junio y por indicación del Rey, se celebra una consulta de médicos en la Real Cámara. El rumor de que la Reina sufre fiebre tifoidea se extiende por Madrid y el pueblo llano comienza a llenar la plaza de Oriente a la espera de noticias. Los políticos, los militares de rango y los grandes de España llenan el Palacio. El Rey consternado e incrédulo no se mueve del lado de su esposa . Los duques de Montpensier han sido llamados el día anterior ante la gravedad de Dª Mercedes.

Según ha quedado escrito en los Anales de La Real Academia de Medicina, "la fiebre se ha hecho continua, la Reina tiene vómitos y la frecuencia de su corazón oscila entre las 100 y las 130 pulsaciones al minuto, se le administra valerianato de quinina pero no se consigue la remisión de los síntomas". Al final de la tarde del día 22 Dª Mercedes sufre una hemorragia intestinal, su pulso se debilita y la piel esta fría.

La Gaceta empieza a emitir tres partes diarios sobre el estado de la Reina que son firmados por el médico de Cámara marqués de San Gregorio. Los madrileños hacen colectas para ofrecer un donativo a la Virgen de La Paloma a fin de lograr su intercesión y salvar a la Reina. La plaza de Oriente sigue atestada de gente que espera con tristeza y esperanza las noticias.

Las hemorragias intestinales se repiten y la Reina entra en sopor, la fiebre se eleva a 40º. El Dr Federico Rubio es llamado a consulta, pero nada puede hacer. Parece ser que algún médico de los que la asisten llega a considerar que la infección ha sido provocada por el legrado que se le había practicado dos meses antes pero, si lo pensaron, nada de esto quedó escrito. 

Los partes médicos son cada vez más pesimistas, el parte del día 25 por la noche dice: " La vida de S.M. la Reina nuestra Señora se halla en peligro inminente". Cortes Cavanillas, en su biografía sobre Alfonso XII, dice: "Alrededor de la cama se encontraba arrodillada toda la Real Familia. D. Alfonso tenía entre sus manos las de la moribunda sin separar ni un momento la vista de su pálida y consumida cara" 

Dª Mercedes de Orleáns y Borbon muere el 26 de junio a las doce horas y quince minutos. Acababa de cumplir 18 años. Fue Reina de España durante 154 días. 

La Gaceta de Madrid del día 27 publica el parte médico firmado por el Marques de San Gregorio que entre otras cosas dice "S.M. la Reina ha fallecido a consecuencia de una fiebre gástrica nerviosa, acompañada de grandes hemorragias intestinales". 

El Rey no desea que su esposa sea enterrada en el Panteón de Infantes como las demás Reinas que han fallecido sin dar sucesión a la Corona así que, dispone que sea enterrada en un nicho en una capilla del propio Monasterio del Escorial con una lápida de mármol blanco y un epitafio cargado de amor:
MARÍA DE LAS MERCEDES, DE ALFONSO XII, LA DULCÍSIMA ESPOSA



miércoles, 1 de mayo de 2013

Luis II de Baviera




Luis II - Ferdinand von Piloty

Hijo de Maximiliano II von Wittelsbach rey de Baviera y de la princesa Maria de Hohenzollern hija del rey de Prusia, este príncipe nació el 25 de agosto de 1845 en el palacio de Nympherburg cerca de Munich.

Luis estuvo apartado de sus progenitores durante su infancia pues se consideró que era importante que recibiera una estricta educación dado que como príncipe heredero ocuparía un día el trono de Baviera. Dócil como era, cumplía con el estricto régimen de estudio y ejercicio físico que le imponía su preceptor, y destacaba su afición a la equitación y a la natación y su interés en las artes, en especial en la arquitectura, la pintura y la música. Pero, no parece que se diera ninguna importancia al aspecto psíquico de su educación ya que, creció sólo, sin ningún amigo ni compañero de juegos si exceptuamos a su hermano Otto, tres años menor que él. Su vida transcurría entre las habitaciones del palacio y los paseos a caballo por los hermosos alrededores del mismo. Todo esto fue generando el carácter retraído y soñador del príncipe. 

Luis amaba las artes como las habían amado su padre y su abuelo. En 1861, cuando Luis contaba 16 años asiste a la representación de una obra de Wagner," Lohengrin", y desde ese momento queda cautivado por la obra del músico.

Dos años más tarde le es asignado como oficial de servicio a Paul de Thurn y Taxis, un noble perteneciente a una de las familias más importantes de Baviera y desde ese momento el solitario Luis encuentra en Paul al amigo que nunca tuvo y entre ambos se establece una profunda relación. Algunos historiadores coinciden en afirmar que aunque Luis se enamoró de su amigo, la relación fue sólo platónica pero, las pocas cartas que se conservan de las que intercambiaron parecen indicar lo contrario.

En 1864 y tras la temprana muerte de su padre este príncipe romántico y sensible se convierte en rey con el nombre de Luis II. Lo primero que hace es traer a Wagner a su lado y convertirse en su mecenas. Paga las deudas del artista y le proporciona una casa en Munich y todo lo necesario para que el Maestro sólo tenga que dedicarse a componer. Con la música de Wagner,  Luis siente que el artista ha sido capaz de expresar todos los sentimientos, los miedos, los sueños y las ilusiones que él mismo alberga en su interior. Así lo expresa en carta que le escribe al compositor " ¡ Sublime y divino amigo ¡ Te ruego que no renuncies a tu arte, en nombre de aquellos a quienes proporcionas dichas que sólo Dios podría dispensar". 


Luis II - Wilhelm Tauber

El carácter irascible de Wagner, su orientación política y la dejación de funciones como Rey de Baviera por parte de Luis II, acaban provocando que el gobierno presione al Monarca para que el compositor sea exiliado ya que se considera una mala influencia para el Rey y así, en diciembre de 1865, Wagner marchará hacía Suiza en calidad de exiliado.

A los pocos meses de la marcha de Wagner la relación entre  Paul Thurn y Taxis y Luis se enfría. Parece ser que el interés que Paul empieza a mostrar por las mujeres será el detonante por lo que  se le libera de sus funciones de ayudante de campo de S.M. y se le traslada al regimiento de artillería.

En 1867 y en un intento de cumplir con sus obligaciones dinásticas Luis se compromete con Sofía de Baviera, hermana de la Emperatriz Isabel de Austria, pero la farsa durará poco tiempo y el compromiso será anulado.

Los asuntos de Estado le importaban poco a Luis, cada vez más interesado en las artes y con esa lucha interior tremenda que siempre mantuvo contra su homosexualidad. La construcción de castillos se convirtió en la nueva prioridad del Monarca. En ellos Luis intentaba plasmar no sólo su concepto de la belleza sino también sus fantasías oníricas. Así se inicia la construcción de Neuschwanstein sobre las ruinas de un antiguo castillo medieval.

La política de su país seguía sin importarle demasiado. Ni la guerra franco-prusiana en la que Baviera se vió obligada a participar logrará apartarlo de sus sueños arquitectónicos e iniciará la construcción de Linderhof su visión personal del Petit Trianon.

Castillo de Linderhof

Los gobiernos se suceden pero el Rey está cada vez más ausente de Munich a la que sólo acude para asistir a la opera y cumplir con el número de días mínimo que la ley le obliga a vivir en la capital del reino.

Su “gran amigo” y el que le acompaña en esos años es Richard Hornig, su caballerizo mayor. Se dice que la relación entre ambos fue de profundo amor y que en los diarios del Rey así quedó escrito, del mismo modo que describió su profunda lucha interior contra unos sentimientos que su ideología repudiaba, pero lo cierto es que sus diarios fueron destruidos durante la Segunda Guerra Mundial y tan sólo queda alguna copia de páginas sueltas. 

Y así transcurre la vida de Luis II de Baviera, cada vez más encerrado en si mismo, atento tan sólo a la construcción de sus castillos, a las representaciones de las óperas de Wagner y a los intercambios epistolares con el compositor y con su prima la Emperatriz de Austria "Sissi" a la que le unía una estrecha amistad, la propia de dos espíritus atormentados y románticos que se sentían fuera del tiempo que les había tocado vivir. Su apatía aumenta progresivamente y empieza a descuidar su aspecto físico y a comer en exceso y desordenadamente, suele dormir durante el día y deambula por las noches

En 1883 muere Wagner y su muerte sume a Luis en la desesperación, se encierra en sus habitaciones y ordena que se cierren y se prohiban tocar los pianos en su castillo. 

Las ministros empiezan a estar preocupados. Los castillos en construcción suponían una enorme deuda y los que Luis tenía en proyecto podían agravarla aún más. El ministro de Hacienda habló con el rey pero, Su Majestad no entendía de economía y en lugar de reducir los gastos se endeudó todavía más. Era el año 1886, el Gobierno decide que no se puede sostener por más tiempo al rey en el trono y de común acuerdo con el tío del monarca, el príncipe Luitilpold al que se le ofrece la regencia, se conspira para declararlo loco.

Era necesario pues un informe médico y cuatro eminentes psiquiatras, los doctores Hagen, Grashey y Hubrich, encabezados por el Dr Gudden,  se encargan de elaborarlo. Para redactarlo no examinan al Rey sino que se basan en los testimonios del personal a su servicio y que habían tenido una estrecha relación con él. El informe contiene afirmaciones como que: " Su Majestad sufría alucinaciones, oía voces que nadie oía y hablaba solo, además tenía extrañas fantasias". El informe concluye diciendo: " Su Majestad esta en una forma avanzada de una enfermedad mental conocida como Paranoia y debe ser considerado como incurable…. Sufriendo un trastorno de este tipo la libertad de acción ya no puede ser permitida y Su Majestad debe ser declarado incapaz de gobernar". El informe se firma el 23 de marzo de 1886. En abril se muestra una copia al canciller prusiano Bismarck. 

Castillo de Neuschwanstein

El día 9 de junio una comisión del gobierno a la que acompaña el Dr Gudden sale de Munich camino de Neuschwanstein con el propósito de arrestar al Rey. Luis es conducido al castillo de Berg junto al lago Stamberg, donde quedará confinado y al cuidado del Dr Gudden. 

El 13 de junio, alrededor de las 18 horas, Luis y el Dr Gudden se disponen a dar un paseo por los alrededores del castillo, el Dr Gudden dice a la guardia que no es necesario que los acompañen, parten pues solos. Llega la hora de la cena y ni Luis ni su acompañante aparecen, el personal del castillo sale a buscarlos. Sobre las 22:30 el cuerpo del Rey y el de Gudden son encontrados flotando en las aguas poco profundas del lago Stamberg y a unos 20 metros de la orilla. 

Lo que realmente pasó aquella noche a orillas del lago Stamberg sigue siendo tema de debate. No hubo testigos y las pruebas no son concluyentes. Algunas fuentes señalan que no hubo autopsia del rey, otras dicen que hubo autopsia pero que no se encontró agua en sus pulmones por lo que no pudo morir ahogado. Si hubo autopsia del Dr Gudden y había agua en sus pulmones luego no cabe duda de que el psiquiatra murió ahogado. La versión oficial es la del suicidio. Luis se suicidó y el Dr Gudden se ahogó al intentar impedírselo. La otra versión es la del asesinato, aunque no existe ninguna prueba que sostenga esta teoría. 

Luis II de Baviera tenía 41 años un gran drama interior y una corta vida que acabó en tragedia. En el lago Stamberg se alza una cruz en el lugar donde fue hallado su cuerpo.

Lago Stamberg